Los dueños del Café “Cowgirls Espresso Bar “ ya estaban cansados de ver como la franquicia de la sirena se llevaba toda la clientela, por lo que decidieron cambiar el café del día por un sexpresso y al parecer les ha resultado todo un éxito. Por supuesto que no es debido a que el café sea el mejor de Sudamérica, sino en que las que atienden son mujeres que sirven las bebidas en traje de baño o en lencería.