En todo viaje la pareja busca alejarse de su entorno actual y descansar y tomar ese tiempo para encontrarse, para disfrutarse y para estar juntos y crear nuevos recuerdos para ocasiones futuras en las que haga falta apelar a las bellas memorias para no mandarlo al soberano infierno después de la decimocuarta vez que deja los platos sucios en la pileta de la cocina o deja los jabones con pelos. Por estas razones, el viaje en pareja es una especie de seguro de romance para utilizar en el futuro cuando las cosas no sean perfectas.