La sombra de una nueva hambruna recorre el norte del paralelo 38 de la península coreana. A la crisis financiera mundial y el encarecimiento de los alimentos, se le suman una desastroza cosecha y un bloqueo internacional, impulsado por Estados Unidos, después de un polémico ensayo de detonación nuclear en 2006. Los idas y vueltas de Pyongyang para mantener su dilatada ambición nuclear.