Las últimas imágenes recibidas de la sonda espacial Phoenix Mars Lander refuerzan la teoría de que bajo la superficie marciana hay hielo que será analizado los próximos días en busca de evidencias de compuestos orgánicos precursores de la vida. Los cohetes de la nave habrían sido los “culpables” de encontrar un trozo de 90 centímetros debajo de la zona de aterrizaje de la sonda, al desplazar la zona de polvo que la cubría.