La situación económica mundial se deteriora, y en el caso de Japón empiezan a llegar los primeros datos negativos; subida de la inflación (aquello de la deflación nipona quedó en el olvido) e incremento del paro. Esta crisis, quizás suponga el punto de inflexión en la dilatada explosión de la burbuja inmobiliaria japonesa. Con la explosión de la burbuja y la deflación se han situado los tipos de interés nipones a niveles ínfimos, lo que ha propiciado en los paises de la eurozona la proliferación de hipotecas en yenes japones, que a pesar de l