La Iglesia Católica mexicana, en concreto la Arquidiócesis de México, tiene su diagnóstico particular de las razones por las que las mujeres de México sufren agresiones sexuales y para que las eviten les tiene recomendaciones. La recomendación tiene que ver con esa creencia, sin fundamento, de que las mujeres provocan a los hombres, de que ellas son las culpables de sufrir una violación, ellas y sus acciones incitan a los hombres al pecado, a la perdición del alma. La Arquidiócesis de México ha puesto al día esa condena a las mujeres.