La construcción se ha convertido en la última década en objetivo principal de los inversores nacionales y extranjeros, obteniéndose rentabilidades superiores a las generadas en los mercados bursátiles, lo que ha provocado un incremento de las viviendas en España muy superior a las necesidades reales sus ciudadanos, es decir, en España existen viviendas para alojar más de tres veces a su población, por lo que existen millones de viviendas vacías. En estos años de crecimiento desmesurado del número de inmuebles, ha habido muchos beneficiarios,